Este año la pandemia por el SARS Cov-2 paró muchas actividades culturales religiosas y de usos y costumbre, una de ellas, los carnavales.

Texto el mayate. 21 febrero 2021. Fotos ©Fernando Camacho/el mayate.

A lo largo y ancho de México se representan los carnavales de distinta forma, unos son muy parecidos a los de Río de Janeiro y otros hacen referencia a deidades para una buena cosecha, asi como otros representan en forma de burla las fiestas de los Europeos en epoca de la conquista.

Este año de pandemia, la epoca de carnaval fue del once al dieciséis de febrero, donde en muchos lugares se tuvo que suspender para evitar contagios y la propagación del SARS Cov-2 o Covid-19, se decidio que todos se queden en casa, no hacer reuniones masivas de personas (que es lo que conlleva al Carnaval, reuniones masivas de fiesta y excesos, del festival de la carne, para después pasar a la cuaresma, el ayuno y la penitencia).

El Carnaval en nuestro país es celebrado por alrededor de 225 comunidades de diversas maneras, las más conocidas ocurren en Mazatlán y la ciudad de Veracruz, pero nos enfocaremos a esos carnavales que tiene una esencia muy particular, los carnavales en las comunidades rurales o indígenas, esas que fueron sometidas por los conquistadores y que a pesar de eso, sus carnavales conservan esas tradiciones antiguas con detalles de la conquista.

Las comunidades más pequeñas y más rurales tienen tradiciones de Carnaval que han conservado más de la herencia indígena y religiosa de México y varían según las culturas indígenas locales a las que se asimiló el Carnaval, el más grande de este tipo se lleva a cabo en Huejotzingo, Puebla, con la simulación de la Batalla de Puebla y recreaciones de historias. Otras variaciones importantes del Carnaval se pueden encontrar en Tlaxcala, Oaxaca, Chiapas , Jalisco, Morelos y algunas partes de la Ciudad de México.

El Carnaval llega a México por los españoles, (que ya traían este desde la edad Media) durante el periodo colonial, y se cuenta que su aceptación entre la población indígena de debió a que coincidía con varias fiestas indígenas como Nemontemi para los nahuas y Cabik para los mayas, ambas referidas a los “días perdidos” de el calendario mesoamericano, donde se cubrían los rostros para repeler o confundir al mal. En el norte de algunos estados son mucho más tradicionales, pues incluyen elementos como la oración por las buenas cosechas y el bienestar de la comunidad

La popularidad del Carnaval en el período colonial continuó porque fue una época en la que las reglas normales se podían romper, especialmente con el uso de máscaras para ocultar identidades a las autoridades, pero ante tanto exceso, la Corona Española en el Siglo XVIII comenzó a reprimir los excesos del carnaval, prohibiendo el uso de máscaras, prohibiendo a los laicos vestirse como clérigos, prohibiendo el travestismo, donde prácticamente este “festival de la carne” fue mal visto por la Corona por que habían sido especialmente animadas por indios y castas.

En 225 comunidades en México, el Carnaval tiene un significado muy especial, muchas de ellas, especialmente en las comunidades más pequeñas, donde se mantienen elementos de la herencia religiosa e indígena de México, estas celebraciones varían ampliamente a menudo con danzas tradicionales y música regional y ceremonias con orígenes paganos y cristianos.

Uno de los más grandes de este tipo de Carnavales es el de Huejotzingo, Puebla, donde participan más de 2,000 personas, los participantes se dividen en cuatro batallones, identificados por diferente vestuario. Desde el primer día, el aire se llena con los sonidos de los disparos de mosquetones, mientras se realizan simulaciones de batallas entre los batallones con armas artesanalmente fabricadas utilizando pólvora real.

Esta danza de la Batalla de Puebla se refiere entre mexicanos y franceses representados por los distintos batallones, pero, no es históricamente precisa, pues también parte de estas festividades es la recreación de dos historias, una del secuestro de la hija del alcalde y otra que representa al primer matrimonio cristiano en México.

Pero no solo Puebla es importante en los festejos del Carnaval, en toda la república su representación tiene una particularidad dependiendo de la región, tradición y cultura. En el norte del estado de Veracruz son mucho más tradicionales, incluyendo elementos como la oración por las buenas cosechas y el bienestar de la comunidad, cerca de Xalapa presentan a varias personas con disfraces de toros, que a menudo tienen elaboradas máscaras de madera. En Ojite de Matamoros, los hombres se visten de mujeres, sacerdotes, médicos y jorobados y realizan un baile que recuerda las luchas entre indígenas y españoles.

En Arroyo Florido la fiesta está dedicada al Diablo considerado el dueño de todos los bienes terrenales. En Solteros de Juan Rosas el festival es de solo cuatro días e incluye una ceremonia para bendecir las máscaras que visten los bailarines, en todas estas celebraciones la música preferida es tradicional Hijo y Huapango.

El carnaval en Tlaxcala dura en promedio tres días o hasta una semana, dependiendo de las tradiciones de las diferentes localidades y municipios.

 Hidalgo tiene el de Calnali, en la región de La Huasteca, donde los eventos generalmente consisten en bailar en la calle disfrazados acompañados de bandas tradicionales que tocan instrumentos de viento, los cuatro barrios principales del municipio compiten entre sí en el baile y por el mejor disfraz con gente vestida de monos, muerte, diablos, mujeres e incluso extraterrestres y muchos más. 

No terminaríamos de mencionar todas las expresiones del carnaval de varios estados y regiones de la república mexicana, sin duda las tradiciones culturales en México son muy extensas y por respeto a que alguna de estas nos falte o se sienta menos importante ( que todas son importantísimas), esperamos que el 2022 nos permita disfrutar de estas fiestas de carnaval de las diferentes partes de la república mexicana.