En el Mercado Guadalupe en Apizaco, don Pablo Jiménez continúa rescatando a esas figuras del niño Dios que fueron dañadas, con 23 años en este oficio sigue reparando y restaurando los desperfectos de estas imágenes religiosas.

Foto ©Fernando Camacho/El Mayate

Texto El Mayate. 29 enero 2020. Foto © Fernando Camacho.

Entre zapatos de diferentes estilos y rodeado de niños, es como Pablo Lucio Jiménez Pérez trabaja sentado sobre una pequeña silla, dentro de su local de zapatos en el mercado Guadalupe del municipio de Apizaco, Tlaxcala.

En sus pies se pueden observar los envases con diferentes colores que le ayudan a colorear esa figura infantil tan solicitada para vestirla y bendecirla el día de la Candelaria, es sus manos una destreza y delicadeza para reparar los desperfectos que se hacen notar en el infante de yeso, barro, madera o incluso hasta porcelana.

Con 23 años reparando, restaurando y salvando las figuritas del niño Dios es como Don Pablo se gana la vida, oficio que tomó gracias al consejo y sugerencia de su esposa, quien le gusta por vender y vestir a las figuras de Jesús en su etapa de infante.

Los arreglos pueden tardar de media hora hasta varias semanas, así como el costo del trabajo, pues muchas veces el valor sentimental con estas piezas hacen que los clientes esperen y paguen esos trabajos.

Todo el año don Pablo Jiménez esta dispuestos realizar este trabajos, pero entre diciembre y enero el pedido de reparaciones es mayor por la presentación del niño Dios ante la iglesia el 2 de febrero, día de la Candelaria.