Tradicionalmente la rosca de Reyes se adornaba con higos, ate y acitrón, con un haba en su interior, que fue sustituido por la figura de un niño.

Texto El Mayate, Información Cocina Delirante-Internet. 05 enero 2020. Fotos © Fernando Camacho.

Como ya es costumbre el día 6 de enero se realiza la tradicional partida de la Rosca de Reyes, pero que significa lejos de reunir a la familia, sacarse el niño Dios, e invitar los tamales el día de la Candelaria, nos pusimos a investigar y en una página llamada Cocina Delirante, así como en varios artículos que se encuentran en la internet, descubrimos y les mostramos el porque de la Rosca de Reyes en estas fechas de inicio de año.

Este pan se consume desde el siglo III cuando por las fiestas en honor al Dios Saturno (después del solsticio de invierno), se partían panes redondos realizados con higos, dátiles y miel. Los cristianos retomaron esta tradición, durante la edad media quienes iniciaran con la costumbre de ocultar un haba adentro del pan.

Para el siglo XIV, la fiesta se establece el 6 de enero en Francia, se cristianiza y se le nombra como “Epifanía”, donde los cristianos de occidente conmemoran a los Reyes Magos, mientras que los europeos ortodoxos, celebran el bautismo del niño Jesús. En México durante el siglo XVI, la rosca se adorna con higos, ate y acitrón, además de que sustituye el haba por la figura del niño Jesús.

La tradición menciona que quien encuentre la figurita del Niño Dios, será su padrino, lo vestirá y llevará a misa el Día de la Candelaria (2 de febrero), y le toca preparar los tamales y atole para los invitados.

Pero en la actualidad este bollo elaborado con una masa dulce con forma de toroide adornado con rodajas de fruta confitada, escarchada o cristalizada de colores variados, puede rellenarse de nata montada o crema, también de moca, trufa o chocolate. Los distintos negocios que elaboran pan ofrecen una extensa variedad de esta rosca de Reyes, que con el paso del tiempo ha dejado ese tradicional sabor, para ofrecer nuevos y exóticos sabores al paladar de los comensales.